Rostros – Mahalia, frescura y versatilidad en el R&B

Rostros_-_Mahalia_frescura.jpg

Encuentro y sonoridad

La música es una forma de encontrarnos y encontrar cosas que no concebimos en la cotidianidad, ya sean sonidos, letras o incluso imágenes. Al mismo tiempo es un espacio para la consecución de la libertad a través de melodías y armonías.

Mahalia es un ejemplo de búsqueda y encuentro a través de la innovación dentro de la música. Al escuchar sus canciones podemos recordar a Lauryn Hill o al mismo D’ Angelo en la sensualidad de sus beats.

Con ella no podemos permitirnos tantas similitudes ya que su voz tiene algo que marca la diferencia entre muchos artistas y a su vez, tiene la dicha de haber conseguido toda una producción original que encaje con su esencia, lo cual convierte su proceso de creación en algo más que un encuentro.

Lo que hace distinta a la música de Mahalia es que no solo tiene una gran voz sino el uso que le da en cada canción. Sabe cuándo hacer melodías cortas, diluirlas sobre el beat, suavizar, descansar, resolver, apurar intencionalmente, repetir.

Podemos notarlo en su tema Sober producido por Maths Time Joy (quien seguro debe ser el culpable de esta gran consecución).

Innovación y pureza

Hacer temas ricos en frescura es un proceso que exige mucha naturalidad al artista y es lo que hace que Mahalia sea tan innovadora en cuanto al R&B moderno. Cuando ella canta se siente esa nostalgia de mujeres que como Billie Holiday o Aretha Franklin dejaron un legado en el Jazz o Soul, pero sencillamente es la simplificación de un lenguaje que busca compilar toda frescura que nuestros oídos han percibido para imponer una atmósfera totalmente innovadora.

Hay algo de Hip-Hop en ella, pero no es un límite, porque así como hace lo que puede parecer una sencilla balada con grandes recursos, puede dar un giro repentino y hacerte un tema más bailable sin perder esa forma de arroparnos con su voz en las noches con frío, ella es alguien que puede lograr la conciliación entre el R&B y el Pop. Se siente en Do Not Disturb:

Mahalia canta con su sangre. Es la voz de un cielo y al mismo tiempo de una selva, porque sencillamente sus melodías se mueven como si fueran olas observadas por las palmeras de una isla.

La música actualmente depende mucho del contenido visual, no es una cuestión de apariencia sino de establecer conceptos o códigos que componen al artista más allá de la música. Mahalia es una artista que expone esa idea con mucha potencia, sus giros, sus peinados, sus looks hacen que su música cobre sentidos diferentes y nos den distintas percepciones sobre su personalidad, su rol de artista, parecer de vez en cuando una latina salvaje o una cantante de Jazz en los 60.

Todo esto es combinado con sus videoclips, lo cual es el máximo refuerzo visual, el espacio más adecuado para mostrar sus códigos, disponer de historias como I wished I missed My Ex, que es uno de los temas donde notamos una Mahalia distinta, con un tema más movido con influencias de Gospel y distinto a todos los anteriores.

La intención de la mayoría de los artistas que recurren a cambiar radicalmente es sencillamente poner a pensar a su público y es una forma de enseñar y enriquecer nuestro acervo cultural, una oportunidad para expandir el horizonte del buen gusto.

Mahalia marca estos tiempos, deja una huella como artista y como muchos músicos de su generación. Seguro nos dará más contenidos para imaginar y extender el encanto que irradia con su sonoridad, evocará la negritud, la libertad como sinónimo originario del Jazz y susurrará canciones para nuestros propios encuentros. Probablemente así simplifique la vida.

También te podría gustar...

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *