Recorrido – ¿Cómo comenzó a ser moderna la literatura?

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Apreciados lectores de Steemit, me propongo ofrecerles una serie temática que puede ser de interés para todos ustedes, en especial para los lectores de literatura. Se trata de presentarles una visión panorámica, como si se tratara de un paseo, por el origen y desarrollo de la literatura moderna occidental, haciendo breves paradas en algunas partes y representantes primordiales. Espero que sea de su agrado y motivación.

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Lo primero es una aclaratoria básica. Hay que estar conscientes de que el término moderno es polémico (e incluso ambiguo) en su significación. Cuántas veces se usa sin que se sepa exactamente lo que se quiere decir con esa palabra. Su primera y principal significado tiene que ver con su origen, es decir, su etimología. Los estudiosos apuntan que el origen del adjetivo «moderno» aparece en el latín de fines del siglo V como «modernus», proveniente de modo que significa «hace poco, recientemente, ahora»; designa lo que está presente, lo actual, del que habla, y se distinguiría así de lo viejo o lo antiguo. Como es lógico, la palabra evolucionará y se cargará de cierta complejidad; por ejemplo, cómo la distancia entre presente y pasado casi se suprime, llegándose a hacer de lo viejo algo «nuevo» mediante el cambio (la moda es su demostración).

De moderno se derivarán posteriormente otras palabras, como modernidad, cuyo nacimiento se ubica en el siglo XIX (con dos importantes escritores: Balzac y Baudelaire), sustantivo clave para nuestra aproximación. La modernidad puede entenderse de dos modos complementarios: como una época y como una cultura.

La libertad guiando al pueblo, de Delacroix (1830). Fuente
Como época, hay dos tesis diferentes: la que ubica sus inicios en el Renacimiento, relacionándola con la aparición de la burguesía, la Reforma y las expediciones de descubrimiento de otras regiones, como América. Y la otra tesis, con mayor apoyo, que la sitúa hacia la segunda mitad del siglo XVIII, vinculándola a ese momento intelectual europeo que se llamó Ilustración (o Iluminismo), que tuvo su localización en Inglaterra, Alemania y especialmente en Francia, con pensadores como Diderot, Voltaire, Montesquieu, Rousseau, etc. Allí se incuban y asientan los cambios y valores que regirán hasta nuestros días.

Como cultura, la modernidad hereda e inaugura una era (que para muchos no termina aún) cuyo rasgo distintivo será la crítica: de la religión, de la moral, de la política, de la filosofía, del arte, etc. De ella, de la razón crítica, surgieron o se renovaron las ideas cardinales que aún nos mueven: progreso, libertad, fraternidad, democracia, autonomía, revolución, racionalidad, entre otras.

Romance de Renart Fuente
Pero, ¿cómo se acoplan la modernidad y la literatura? ¿Qué impulsa o concreta la modernidad literaria? La respuesta está en el Romanticismo, considerado el primer movimiento estético, particularmente literario, de la modernidad. La etimología de la palabra que le sirve de nombre tiene diferentes explicaciones; la más aceptada es la que la asocia al adjetivo inglés «romantic» o a la francesa «roman», ambas relacionadas con las «viejas novelas» o con el «romance» (canto o relato de caballería, y de allí la relación con el cristianismo), lo que conecta el término con el sentido de lo ficticio, lo irreal, lo insólito.

Los orígenes del Romanticismo se encuentran a finales del siglo XVIII con adelantados como Goethe y Schiller en Alemania, James Thompson en Inglaterra y Chateaubriand en Francia. Pero su desarrollo será en la primera mitad del siglo XIX, y sus principales realizaciones en los tres países señalados: Alemania, Inglaterra y Francia, extendiéndose hacia toda la Europa de entonces y luego viajando hasta América.


Goethe en la campiña romana (1786), de Johann Heinrich Wilhelm Tischbein.Fuente
Sobre este movimiento cultural que marca el comienzo de la literatura occidental moderna se han escrito numerosos estudios especializados, donde se le caracteriza. El escritor mexicano Octavio Paz (Premio Nobel de Literatura) sintetiza su trascendente significación así:

El Romanticismo fue el gran cambio no sólo en el dominio de las letras y las artes, sino en la imaginación, la sensibilidad, el gusto, las ideas. Fue una moral, una erótica, una política, una manera de vestirse y una manera de amar, una manera de vivir y de morir.

Para caracterizarlo se ha hablado de que es una «revuelta del alma», o una «irrupción del yo», esto porque como movimiento -diverso y complejo- concentra esa liberación de la subjetividad individual que había estado, de algún modo, contenida. Se convierte en un despliegue abierto de las emociones, sentimientos y pasiones y, a la vez, en una crítica a la sociedad que las negaba o reglaba. Irrumpe contra el racionalismo ya dominante para entonces, en rebeldía con las rígidas normativas sociales y enfrentado a las preceptivas clásicas en arte. Y alcanzará en la literatura (poesía, novela, drama) altas manifestaciones que siguen siendo obligadas referencias, como también ocurrirá tanto en la pintura como en la música.

Noche de insomnio, autorretrato, de Edvard Munch (1920) Fuente
El Romanticismo será, pues, cuna y medio de la modernidad, pero, a la vez, su crítica: confirmación y negación.

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Iremos, posteriormente, visitando los principales romanticismos (el alemán, inglés y francés) en sus más relevantes autores y obras.

Referencias

Compagnon, Antoine (1993). Las cinco paradojas de la modernidad. Caracas: Monte Ávila.
Jauss, Hans Robert (2000). Literatura como provocación. Barcelona (España): Península.
Paz, Octavio (1990). La otra voz. La poesía y el fin de siglo. Barcelona (España): Seix Barral.

Escrito por @josemalavem

 


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